En el susurro de la
suave brisa,
Donde el día y la
noche se encuentran,
Caen las hojas con
dulce prisa,
Y los sueños al
viento se adentran.
El sol pinta de oro los
caminos,
Mientras canta el río
sigue su cauce,
El tiempo se escapa
en suaves destellos,
Tejiendo historias en
cada rincón.
Sopla el alma en
calma serena,
Como una linterna en
la vasta oscuridad,
Buscando en el
silencio la pena,
Hallando en la luz su
claridad.
Así la vida sigue
fluyendo,
Entre sombras, risas
y pasión,
Un movimiento eterno
y abierto,
Que habita en el
corazón como una canción.
¡Hipócrita!, saca primero el
tronco de tu propio ojo, y así podrás ver bien para sacar la astilla que tiene
tu hermano en el suyo.
Muchas gracias por tomar parte de tu tiempo en leer esto en verdad que estoy muy contento, si te gusto déjame un comentario y ayúdame a compartirlo para que llegue a más personas que a ti no te cuesta nada y me ayudaría muchísimo.
Mis Redes Sociales
.png)
