Por una ventana de
algunos centímetros cuadrados,
El mundo se encoge en
un marco de luz y sombra,
Mirando al cielo,
estrellas como ecos de golpes,
Donde se pierde la
noche infinita.
Amigos caídos,
sonrisas en el viento,
Batallas que rugen
como tormentas pasadas,
Con el corazón en
llamas,
Escribo en ese punto
azul de la nada.
Algunos centímetros
bastan para el infinito,
Para rememorar risas,
puños y promesas rotas,
Afuera, el universo
gira, cruel y eterno,
Pero aquí, en la calma,
late un fuego vivo.
Un paso más allá, y
el cielo se abre,
Donde el poder no
descansa, esperando algún llamado,
Por este pequeño marco,
el guerrero observa todo,
La paz frágil y el
caos que vendrá.
Por eso no nos desanimamos. Pues aunque por fuera nos vamos deteriorando, por dentro nos renovamos día a día. Lo que sufrimos en esta vida es cosa ligera, que pronto pasa; pero nos trae como resultado una gloria eterna mucho más grande y abundante. Porque no nos fijamos en lo que se ve, sino en lo que no se ve, ya que las cosas que se ven son pasajeras, pero las que no se ven son eternas.
Muchas gracias por tomar parte de tu tiempo en leer esto en verdad que estoy muy contento, si te gusto déjame un comentario y ayúdame a compartirlo para que llegue a más personas que a ti no te cuesta nada y me ayudaría muchísimo.
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